lunes, 17 de febrero de 2020

el nuevo rap inteligente (Cecilio Olivero Muñoz)


Joaquin Sabina declaró en los medios y lo confirma en una canción suya que no soporta el rap, según el cantante, los raperos del mundo sueltan a veces unas ingenuidades que claman a los cielos, y yo le diría que no todo el rap dice tonterías o padece de ingenuidad. Están en España raperos como Frank T o Tote King que no dicen ninguna estupidez. Están también La Excepción que sus tres integrantes del grupo de rap grabaron un primer disco llamado Cata Cheli, disco estupendo, aunque en estos momentos la banda de rap se ha deshecho, y cada uno ha tomado su camino por solitario, sobre todo El Langui, que ha seguido su carrera por su cuenta. Esto está ocurriendo en España, pero, ¿y en el mundo? Están por ejemplo los muchachos de Calle 13, de Trujillo (La Perla) San Juan de Puerto Rico. El grupo se compone de los hermanastros René Pérez Joglar apodado Residente, y Eduardo Cabra Martínez apodado Visitante. Son un grupo que reniegan del Trap y del Reggeaton, cosa inusual en el mundo del movimiento Hip Hop, ellos, es importante recalcar, crean un rap sugerente, atractivo, bien rimado, reivindicativo, en definitiva, un rap inteligente, de buenas letras, a mí me atraparon con la canción Latinoamérica, pero tienen un amplio repertorio publicado (gran parte de él) en YouTube, son letras contundentes, bien paridas y yo no los conozco, pero hace pensar que son buena gente, al menos, eso parece. Luego está Ana o Anita Tijoux, una artista franco chilena con unas letras muy reivindicativas, e inteligentes, además de su belleza andina excepcional, es una gran coordinadora de sus propios vídeos musicales (también en YouTube). Ana Tijoux se siente parte del sur y no de un norte que al sur da la espalda, como  Calle 13, son músicos comprometidos. Disfrútenlos. 

viernes, 3 de enero de 2020

De anochecida (Cecilio Olivero Muñoz)


Me eché a dormir por la tarde y desperté de anochecida, me puse a ver las noticias y había demasiada sangre, y lo más cruel era que siempre suele ser sangre inocente, como siempre, también culpable, pero la inocente es la que duele, después me puse la película Flamenco, Flamenco de Carlos Saura, es importante decir que es la segunda parte de su primer film sobre flamenco, llamado Flamenco a secas. Si me dieran a elegir entre las dos no sabría con cual quedarme, las dos son de una enorme calidad plástica y estética. En la primera sale el Farruquito con su abuelo Farruco y Chocolate al cante, en la segunda sale Farruquito en un gran alarde de su arte ya casado y liberado de su reclusión en prisión. Se le ve fresco, alegre, es un gran bailaor nombrado por la revista Times como uno de los hombres más atractivos del planeta, quizá tengan razón, pero hay que ver cómo baila. En estos tiempos de incertidumbre política es lo único que no está podrido, el arte. Ver esa película fue como un bálsamo reconciliador con el ángel bueno que todo el mundo tiene. En la segunda parte de esta película sobre flamenco salen toda la nueva hornada de artistas flamencos, hay que ver los fondos que usa el gigantesco director Carlos Saura, fondos de paisajes goyescos, te recuerdan al Greco, a Zurbarán, también usa fondos de pintores como Julio Romero de Torres, y carteles de películas de Lola Flores, Juanita Reina, Manolo Caracol, la Piquer, también portadas gigantes de La Paquera de Jerez, y un largo etcétera, también se involucra en atajos de espejos y sorpresivos trampantojos. Sería una ardua labor enumerar aquí todos los cantaores, bailaores, y tocaores, que fluyen en la película. En la película la actuación se une a lo verídico constantemente y un juego de luces y elocuentes trucos de cámara hacen de esta obra de arte todo un espectáculo, les invito a verla. No se arrepentirán.