miércoles, 24 de enero de 2024

La palabra gratis-Cecilio Olivero Muñoz

 



La palabra gratis pone cachonda a mucha gente. Yo escribo, pero creo que mis libros no tienen ningún interés. Ni como concursante ni como referencia, ya que ponen el acento en las enfermedades psíquicas. El estigma normalmente no proviene únicamente de gente denominada “normal”.  También proviene como reclusión social. Nada es gratis en esta vida, y el precio siempre lo he pagado yo o mis padres, y me refiero a mis libros. Vivo una vida tan precaria que me arranco las muelas que se me van a caer con las manos. Hoy le he dicho a la asistente social que, si el precio de mis lágrimas escribiendo Diez plegarias atendidas debía ser gratuito, ya que entiendo que no vale la pena regalar mis libros, aunque sean malos. La gente no lee ni las ventanas de diálogo en Internet, ¿por qué tendrían que leer mis libros? Y más aún conociendo la naturaleza que me persigue como una sombra. Hablando de sombras, para los que no lean libros les doy mi más sentido pésame, esa frase no es mía, es de Javier Cercas, el escritor da en el clavo. Ya que considero que por esa frase y por algunos libros es uno de los mejores escritores de España en la actualidad. Cuando digo lo de quitarme las muelas con las manos no exagero. Es verídico. Fui a un dentista de los baratos y me cobró cien euros. Con cien euros hago una compra en el supermercado cojonuda. En fin, que no está el horno para bollos y menos aún pare regalar libros que nadie lee y que piensan que a mí me los regalan, aunque yo no diría tanto, hay algunas personas que sí merecen que les regale libros. Y yo me siento agradecido cuando me dicen que los han leído.


sábado, 20 de enero de 2024

Reseña Literaria de Juan A. Herdi

 


Ismaíl Kadaré

Tres minutos

Sobre el misterio de la llamada de Stalin a Pasternak

Traducción de María Roces Gonzáles

Alianza Editorial. 2023

 

Una de las características que más llaman la atención en la narrativa de Ismaíl Kadaré es una curiosa combinación de realidad y ensoñación. El autor albanés logra confrontarse a tramas que adoptan a menudo no poco absurdosin que oculten por ello todo el horror que hubo detrás de la cotidianidad bajo los regímenes del Este europeo y más en concreto, en la mayoría de sus obras, el régimen de Albania. Si no fuera por lo trágico que a menudo hay detrás de ese largo período bajo la égida de Stalin y de sus acólitos e imitadores, darían lugar a extravagancias esperpénticas. De hecho, son muchas lasironías en varias de sus novelas que nos hacen cuanto menos sonreír. Recuerdan incluso una película del escocés Armando IannucciLa muerte de Stalin, que resulta delirante en su planteamiento. Pero no podemos olvidar lo que significó el estalinismo para millones de personas víctimas de su represión, para las que perdieron la vida o sufrieron prisión en condiciones infames o para las que, en el mejor de los casos, vivieron bajo la confusión y el miedo. No en vano el autor nos recuerda en esta misma novela que en la mayoría de las lenguas europeas la palabra «terror» suena parecida. Quizá porque en este lado del telón tampoco podemos alardear de no contar con horrores varios.

La anécdota que se plantea en este relato-reflexión dura apenas tres minutos, que es laduración de la llamada de Iosif Stalin a Boris Pasternak en junio de 1934 para preguntarle sobre Ósip Mandelstam, poeta caído en desgracia por un poema sardónico sobre el gran dirigente, breve conversación de cuyo contenido nadie tiene certeza, cabe que ni siquiera existiera, y de la que se dan hasta trece versiones distintas, nada menos. Las aporta el narrador, un antiguo estudiante albanés de literatura rusa que regresa a Moscú mucho después de la caída del Telón de Acero, y mucho más tiempo después de su salida de la URSS por la ruptura de relaciones de Albania con la potencia soviética,las explica incluso, cada uno de ellas, las pone en contexto, lo cual nos sirve de pasopara un repaso de la literatura rusa del momento y también para una reflexión sobre la relación entre la literatura y la realidad, muchas veces en forma de tiranía.

No olvidemos que estamos ante una Rusia con una literatura impresionante, con movimientos literarios variados y una pléyade de autores que han influido y enriquecido sin duda la narrativa, la poesía y la dramaturgia universales. La Revolución Soviéticasupuso para muchos de estos autores, los coetáneos, pasar de una época burguesa a otra bien distinta. Y para muchos de ellos no fue nada fácil, sobre todo cuando la etapa denominada comunista derivó en una mera tiranía que nada tuvo que ver con lo esperado. De este modo, la novela de Kadaré nos muestra el ambiente obsesivo y demencial que fue dominando la vida cotidiana, el miedo siempre presente que promueve un estado de sospecha perenne donde toda palabra, actitud o titubeo pasa a ser analizada y juzgada de forma obsesivaSin duda, una pequeña joya para los seguidores de este autor y para los interesados por la literatura rusa, que no son pocos,

sábado, 13 de enero de 2024

Mujeres poetas gitanas-Cecilio Olivero Muñoz

 


Hace unos años, después de haber publicado su primer poemario, Del mar y la muerte, en laEditorial La Carmensita, Noelia Cortés, poeta y activista gitana, declaró en un medio digital, en VOGUE ESPAÑA nada menos, que le hubiese encantado conocer a poetas gitanas ancianas. 

La poesía, hace al menos un siglo, ya ensalzó la musicalidad de la poesía rimada en mujeres que lograron grandes proezas musicales. Estas eran poetas porque creaban sus propias letras, no sin dejar de ser profundas y hondamente sentimentales, que no sentimentalistas.

Noelia Cortés se nos presenta como poeta romántica y hace alusión a Sylvia Plath, Federico García Lorca, Oscar Wilde, y Miguel Hernández. Poetas muertos. Sin duda hace hincapié al mar como telón de fondo y a la muerte como destino ineludible. Pero nos recomienda a Papusza, poeta gitana importantísima en las letras de la indiferencia literaria, aunque desconocida, dejó su impronta gitano-polaca. No olvidemos a Nora Luca, cantante rumana y poeta gitana a su manera de gran importancia, recordamos su repertorio retomado en el film del director gitano-francés Tony Gatlif, llamado Gatjo Dilo, Extranjero loco (traducido). Sin duda, Noelia, reivindica dando un grito de guerra perseverante su lucha contra el Antigitanismo. Orgullosa de su andalucismo desde su poesía y su blog sobre flamenco. 

Si nos paramos a escuchar su cante, éstas reivindican un feminismo puro y contundente. Estas mujeres flamencas, poetas y gitanas ya conocían de lo que iba el mensaje de reproche al machismo en tiempos en que éste estaba muy acentuado.

El mundo poético gitano no es sólo Federico García Lorca y su romancero. Estas mujeres hablaban de su feminidad y eran víctimas de hombres llamados ‘machos’, ya que en sus letras Bernarda y Fernanda de Utrera dejaban caer estos versos… La noche del aguacero dime donde te metiste que no te mojaste el pelo... Sin duda es un reproche femenino a su hombre. 

Hay también otras cantaoras/poetas como La Perla de Cádiz, La Paquera de Jerez, la Niña de los Peines, La Negra (Antonia Rodríguez Moreno) y si nos vamos a poetas gitanas actuales tenemos a la gran Lole Montoya cantando el repertorio de su exmarido fallecido Manuel Molina, también a la hija de ambos, Alba Molina Montoya, cantaora de estirpe que fusiona jazz y flamenco pop. No olvidamos a La Nitra.  También otra poeta con sus propias letras y actual es Inés Bacán. Todas estas mujeres son poetas. Grandes rapsodas e intérpretes agraciadas con el flamenco más puro y reivindicativo de un feminismo no demasiado combativo, pero sí repleto de pureza y hondura. 



Hay flamencas que exigen y expresan su vida de mujeres sufridas a través del cante flamenco con más acierto y trasmiten dentro de la poesía actual proclamándose con el estandarte de la experiencia y la sabiduría poética, pues las letras son salidas desde el corazón para verterlo desde sus gargantas.

 

Noelia Cortés, Almería, (1996). Es activista y poeta. Pueden encontrarla en toda su esencia en el blog Peineta Revuelta. Donde se puede comprobar que esto Noelia ya lo conocía de muy buena tinta. Electrónica en este caso. http://peinetarevuelta.wordpress.com

 

jueves, 11 de enero de 2024

Relato de Jesús Andrés Pico Rebollo

 

UN HOMBRE CON UN NOMBRE IGUAL AL TUYO

 

Tienen nombre las calles que el recuerdo transita. Nombres de sol y abril y el aroma dulzón de barro y golondrinas, nombres de carámbano y nieve en los aleros, de leche en polvo y cuadernos con una escritura rubia donde dormita un mundo de grafito y de tinta, de vasares vacíos y aquel libro de poemas que ahora acaso comprendemos.

Tienen nombre las calles en la tenue penumbra de rescoldo y de gas, de brasero y candil entre el brillo fantasma del latón y la alpaca, de los pasos sin luna y rezos en latín.

Tienen nombre las calles, de insignes personajes, de lugares dormidos en recónditos mapas, de  magnos sucedidos y cosas cotidianas, nombres que van cambiando como el agua en el río y el tiempo en el espejo.

Son nombres convocados en páginas gloriosas de enciclopedia antigua que abre la memoria con olor a tomillo y pinar encendido.

Tienen nombre las calles, los vientos y los muertos. Tienen nombre y silencio, soledad y penumbra.       

Tienen nombres ocultos en la piedra del rezo y las tumbas de olvido. 

Tiene nombre el recuerdo en la noche callada, en el frío de enero y el mayo enarbolado, en la lluvia que trae rumor de siempreviva —melancolía, un patio de Sevilla, Leonor, Segovia y una tumba en Colliure—.

El camaleón del viento tiene nombres, colores de espesa saliva y un látigo de arena. 

De donde nace el viento nacen también los nombres y aunque la boca calle la brisa los recuerda con aliento de menta y perfume de sal.

Los nombres que decimos ya no serán los mismos cuando otros labios, otra voluntad los fije al viento de la tarde, a la eternidad efímera de una cuartilla en blanco, a la luz mortecina de una farola insomne.

 

 

Sólo hay polvo. Lo sabes. Sólo polvo y olvido. Y el río en estiaje.

Las casas arrumbadas, las calles ya sin pasos, antesala de muerte si no la muerte misma.

Recuerdas ahora acaso los libros que perdiste al mudarte de piel, al ir de un lado a otro reptando tus miserias, aquel quedarte ciego a la luz de una vela leyendo juntoal fuego mientras despeja el hielo los cielos estrellados y canta entre los dientes el agua del arroyo.

Recuerdas los amigos, los miedos y los sueños, el pañuelo, la maya, otro polvo en la piel y el viento que pasaba secándote el sudor del juego y de la tarde.

Recuerdas primaveras, el campo salpicado de estrellas amarillas, blancas, rojas, azules, el aroma del verde y el rumor de los pinos.

Recuerdas ahora el río crecido en el otoño, henchido como un vientre preñado de tormentas, la tierra fecundada y orujo en los lagares.

Recuerdas las canciones, los romances de ciego, el canto de los grillos, la noche boca arriba, el olor de la parva, del pan y del tomillo, la sequedad del hielo, la levedad del vuelo del vencejo en la tarde.

Recuerdas la campana repicando en la fiesta, doblando por los muertos, la colada en el río y escuelas separadas, los primeros trabajos, los primeros cigarros en las tardes de mus y madrugadas de alcohol y besos nunca dados.

Recuerdas porque quieres poner tu vida en limpio y buscas los diarios que nunca terminabas, las cartas que perdiste, los versos que encendieron el fuego del invierno.

Pero sólo encuentras polvo, polvo y yerba en los caminos y en la vía sin trenes.

 

Tienen nombres las calles que el recuerdo transita.                     

Deshace el sol la niebla y el viento acarrea la memoria del polvo.

Niños que no conoces superponen sus juegos a los juegos de entonces. 

Hay otro pueblo ahora creciendo  junto al Duero.

La vida con sus muertos es vida para otros y observa desde el fondo de tus ojos tu rostro un hombre con un nombre igual al tuyo.         

 

Un jurado compuesto por los poetas Ángel García López, Felipe Benítez Reyes, José Jurado Morales, Jaime Siles, Pedro A. González Moreno y Juan José Vélez Otero designaron este  poema como ganador del IX Certamen de Poesía Ángel García López. Rota (Cádiz), 2018